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Consejos para tu mudanza

Mudanzas con niños

Hoy en día muchas familias se enfrentan a la posibilidad de una mudanza. Si de por sí ya son estresantes para los adultos, la experiencia podría resultar aún más traumática para los niños, que no suelen participar en la toma de decisiones y muchas veces no pueden o no quieren entenderlo.

A la hora de decidir una mudanza cuando hay niños por medio, no debería tomarse a la ligera, los niños más pequeños se sienten seguros con su rutina habitual.
Los que están en edad escolar y su entorno social es positivo, debería sopesarse entonces la necesidad del traslado con el consiguiente cambio de vida, amistades, compañeros, etc.
Algunas veces uno de los padres esta en contra del traslado y los niños lo captan, reaccionando a la discordia familiar. Aunque a usted no le haga ninguna ilusión el traslado, intente mantener una actitud lo más positiva posible delante de su hijo. A los niños les afectan enormemente las actitudes y estados de ánimo de sus padres en los momentos de cambio y transición, y necesitan que éstos les transmitan un mensaje de tranquilidad y seguridad.

Detecte las señales de estrés y miedo los niños en edad preescolar pueden volver a hábitos como chuparse el dedo, incontinencias, o hablar como bebes, los niños en edad escolar intensificar su timidez o agresividad.

• Hable y escuche
La mejor forma de preparar a tus hijos para un traslado, es simple: hablar de ello, cuanto antes y a menudo, Los niños deben recibir toda la información como sea posible antes del traslado.

• Cuando antes empiece, más tiempo tendrá para acostumbrarse a la
idea.
• Responder a todas sus preguntas con la verdad, independientemente
si sus reacciones son positivas o negativas.

Si la mudanza representa una clara mejora de la situación familiar, el tratar de convencerlos con frases como, "ahora tendrás tu propia habitación" o "tendremos un jardín muy grande y bonito" quizás no pueda ser percibido por sus hijos como factores positivos por miedo al cambio. Comparta con él sus experiencias a su edad, sus miedos y como lo supero, preste especial atención al que parece no mostrar preocupación, podría estar ocultando sus temores para no preocuparle.

• Que participen y compartan
Él poder participar y no estar excluidos en la planificación y toma de decisiones (relacionado a su edad), como por ejemplo el color de las paredes de su habitación o donde quiere los muebles, les ayudara a sentir la mudanza como algo suyo y no algo impuesto.

Es importante asignarles atribuciones leves y no permitirles levantar pesos que podrían dañarles. Que empiecen con sus juguetes, después sus libros, su ropa, etc.
Es buena idea, llevarlos a ver casas donde vivir, escuelas, etc. Será más fácil de adaptarse a los nuevos cambios y familiarizarse con su nuevo espacio. Si no puede llevarlos por dificultad en la distancia, deles tanta información como sea posible, sus actividades favoritas, restaurantes, parques, cines, etc. Si dispone de material en Internet, google earth, o que su inmobiliaria o un familiar o mistad le provea de catálogos, videos, etc.

• Bebes y niños en edad preescolar
Los niños menores de 6 años son los más fáciles de mudar, pero es necesario ayudarles con explicaciones simples y claras. Los cuentos son de gran utilidad, puede usar sus propios juguetes como coches, muñecos, muebles y cajas para representar la escena. Me acuerdo aún de un familiar que consiguió gracias a la película "Toy Storie" convencer a sus hijos y hacer de la mudanza un paseo.
Es muy importante que su hijo no interprete que se están deshaciendo de los juguetes cuando los metan en cajas, es de gran ayuda si la nueva casa esta cerca, visitarla de vez en cuando y llevar algunos juguetes cada vez que se visita.

No de falsas esperanzas ni prometa nada que no cumplirá como por ejemplo "ahora que tenemos un jardín podremos tener un perro" lo que diga será interpretado al pie de la letra por sus hijos.

Muchas veces aprovechamos para realizar un cambio de mobiliario, este no es el mejor momento para ello, mantener los mismos objetos y situarlos de manera similar le ayudará a que el cambio sea más agradable. Asimismo no es el mejor momento para realizar el cambio del pequeño de la cuna a la cama, así como quitarles el pañal, chupete, etc.
Lo ideal, es que durante la mudanza el más pequeño se quede con un familiar o canguro, ya que usted no podrá ofrecerle toda la atención que requiere y podría interpretar el cambio como algo negativo así como evitar cualquier riesgo de accidente.

• Niños en edad escolar
Los niños en los primeros años de colegio son menos dóciles que en edad preescolar, su tolerancia junto con el máximo apoyo por su parte, podrán suavizar el cambio.

Existen dos opiniones sobre el "momento idóneo" para realizar el traslado.
Normalmente el verano era considerado el mejor momento, ya que evitaba la interrupción del año escolar. Recientemente algunos expertos opinan como mejor opción a mitad del año, ya que así los niños pueden conocer rápidamente y beneficiarse de ser la novedad entre los niños. No obstante hay que tener en cuenta que los niños con dificultades de sociabilidad pueden verse afectados.
La experiencia del niño en la nueva escuela puede ser positiva o negativa, de ello dependerá la facilidad de adaptación, la ayuda por parte de sus profesores, psicólogos del colegio como la suya. Prepare todo lo concerniente a su hijo, aficiones, informes escolares, calificaciones, expedientes médicos, etc.

• Adolecentes
Los adolescentes son el grupo más sensible al cambio, pues entienden exactamente lo que ocurre y pueden adoptar una actitud negativa y rebelde. Normalmente su hijo ha invertido mucho tiempo en conocer y elegir sus amistades o incluso puede tener una relación sentimental. Si el colegio ha sido el centro de su vida, la mudanza podría significar perderse acontecimientos largamente esperados como fiestas de fin de curso, colonias, etc.

Es muy importante mostrar seriedad y preocupación hacia sus preocupaciones e intentar despreocuparlo con comentarios fáciles, como " no pasa nada, ya veras que fácil...". Busca opciones positivas de futuro y si tiene preparado algún viaje con sus antiguos compañeros, estudiar la posibilidad de prepararlo. Decir adiós es un paso importante en el traslado. Ayúdelo a organizar la despedida.

Si definitivamente se obstina y continua resistiéndose, puede evaluar la posibilidad de que se quede con un familiar si tiene la opción. Esta posibilidad es tremendamente útil en el caso de una mudanza a mitad de un trimestre escolar o si su hijo esta en el último año y siempre ha ido a la misma escuela.

• El día después de la mudanza
Una vez realizada la mudanza, la prioridad de la casa son las habitaciones de los niños antes que el resto de la casa, de esta forma tendrán un lugar seguro en medio del caos. Además de poder mantener la rutina habitual de comidas y de ir a dormir.
Aunque todo vaya sobre ruedas, es posible que los niños muestren signos de estrés, tales como: insomnio, apego, negativa a comer, etc.

Si existe la posibilidad de retrasar la ida al colegio durante un par de semanas, hágalo, necesitara un tiempo para acostumbrarse a su nuevo entorno, aunque es recomendable una visita al colegio y conocer al mayor numero de maestros y compañeros. Dele un periodo de seis semanas, si pasado ese tiempo su hijo no se ha adaptado y su capacidad se ha visto alterada para el funcionamiento diario, Este atento a síntomas como dolores de cabeza, barriga, aspecto deprimido, inquieto, casado, irritado, si depende mucho de usted o por si el contrario le desafía o muestra una actitud rebelde, podría ser una buena opción la de visitar un profesional.

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